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4 años de experiencia ayudando a pacientes a dejar de fumar.

Es la percepción de un ruido en el entorno y que suele describirse como un pitido o un zumbido. Puede percibirse en uno o en los dos oídos.

La otosclerosis es una enfermedad ósea que afecta a los huesos del oído y que produce pérdida de audición. Tiene un componente hereditario y afecta más a las mujeres. Diagnosticada en un estadio no muy avanzado, su solución es quirúrgica, sustituyendo el hueso estribo por una prótesis, técnica denominada estapedotomía o estapedectomía.

Infección aguda del oído externo que produce un dolor intenso, especialmente a la manipulación del pabellón auricular. Predomina en la población pediátrica y es más frecuente durante el verano, ya que el medio más frecuente de adquisición son las piscinas.

Se refiere al acúmulo de material seroso o mucoso en el oído medio, resultado de una mala ventilación del mismo, secundaria a una disfunción transitoria o permanente de la trompa de Eustaquio. La clínica más frecuente es la disminución de la audición con sensación de taponamiento ótico, pero sin dolor acompañante. En ocasiones puede presentarse un acúfeno asociado. El tratamiento médico es un tema muy controvertido, si bien en casos de OSM recidivante, es recomendable la miringotomía y colocación de tubos de drenaje transtimpánicos.

Infección aguda y dolorosa del oído medio que se precede, normalmente, de un cuadro catarral. Produce dolor intenso, sensación de taponamiento ótico, secreción purulenta en el estadio final del proceso y en ocasiones se acompaña de fiebre. El tratamiento consiste en antibióticos y antiinflamatorios sistémicos.

La perforación timpánica es una secuela muy frecuente en pacientes que presentan o que han presentado un problema crónico en el oído medio. La reparación quirúrgica de dicha perforación consiste en la colocación de un injerto de cartílago, fascia o pericondrio del mismo paciente en el lugar de la perforación, técnica que se conoce con el nombre de miringoplastia o timpanoplastia tipo I. En casos severos podría ser necesario un abordaje retroauricular, realizando una incisión en el pliegue de detrás de la oreja, mientras que, en perforaciones no demasiado grandes, la cirugía puede realizarse a través del conducto auditivo externo con el uso de un microscopio o un endoscopio (miringoplastia endoscópica), evitando así cicatrices y disminuyendo morbilidad en el postoperatorio.

Crecimiento de piel de la capa externa del tímpano hacia el oído medio. En cuanto a la etiología, el colesteatoma puede ser congénito, aunque en la mayoría de los casos es secundario a un proceso crónico del oído medio fruto de un funcionamiento defectuoso de la trompa de Eustaquio. Si bien se trata de una tumoración benigna, el crecimiento es lento pero progresivo y va erosionando las estructuras óseas del oído, pudiendo dar lugar a complicaciones graves de no ser tratado a tiempo. Su tratamiento consiste en la exéresis quirúrgica del colesteatoma en su totalidad y la realización de una timpanoplastia tipo III mediante la cual se pretende la reconstrucción de la membrana timpánica y la cadena osicular con la finalidad de permitir la transmisión de la onda sonora.

La hipoacusia transmisiva o conductiva es la disminución de la audición debido a la pérdida de transmisión de la onda sonora hasta el oído interno. En la mayoría de casos existe la posibilidad de un tratamiento quirúrgico para restaurar o mejorar la audición. La hipoacusia neurosensorial es la disminución de la audición debido a un problema en el procesamiento o conducción del estímulo auditivo una vez ha llegado al oído interno.

Daño en el oído producido por cambios de presión brusca entre el oído medio y el exterior. Son frecuentes durante los vuelos o el buceo.

El vértigo es una ilusión de movimiento, generalmente giratorio, ya sea del mundo exterior que gira alrededor del individuo, o de la propia persona que gira en el espacio. Normalmente se debe a un problema del sistema vestibular, aunque puede ser de causa central.

Es un trastorno del oído interno, de etiología desconocida, caracterizado por crisis de vértigo espontáneas, normalmente acompañadas por otros síntomas otológicos, como disminución de la audición, sensación de taponamiento ótico o acúfeno. Presenta un patrón recurrente, con resolución y recuperación de la función auditiva y vestibular. Normalmente responden a tratamiento médico y medidas higiénico-dietéticas. En caso contrario, se puede recurrir a tratamientos más agresivos.

Inflamación del nervio vestibular, normalmente de causa vírica, que produce una crisis intensa de vértigo y desequilibrio, de horas, días o incluso semanas de duración, sin acompañarse de otros síntomas otológicos. El tratamiento con corticoides y sedantes vestibulares consigue el alivio de éstos síntomas y reduce su duración.

El VPPB es la causa más frecuente de vértigo y está causado por pequeños pedazos de carbonato cálcico (otolitos) que se desprenden y flotan en el líquido interno de los canales semicirculares del oído interno, estructuras encargadas de informar acerca de la posición o movimientos de la cabeza. Los otolitos, al estar desprendidos, envían informaciones erróneas cuando cambiamos la posición de la cabeza, provocando un vértigo de segundos o pocos minutos de duración. El 97% de los casos se curan con las llamadas maniobras de reposicionamiento, por las cuales, mediante unos precisos movimientos cefálicos y corporales, se consigue extraer los otolitos de los canales semicirculares.

La desviación septal es una patología muy frecuente y consiste en la dismorfia del tabique central que separa la fosa nasal derecha de la izquierda. El síntoma fundamental es la insuficiencia respiratoria nasal por una o ambas fosas. La septoplastia es la técnica encargada de corregir estas desviaciones, siendo una de las cirugías más frecuentes en rinología.

Los cornetes nasales son unas estructuras situadas en la cara lateral de ambas fosas nasales y tienen varias funciones, entre ellas la de humidificar, filtrar y calentar el aire inspirado. Normalmente son 3 pares, pudiendo llegar a ser 5. En ocasiones los cornetes inferiores, que son los de mayor tamaño, pueden ser más grandes de lo normal, produciendo síntomas de obstrucción nasal e insuficiencia respiratoria. Esta patología se trata bajo anestesia local mediante la radiofrecuencia de cornetes, con la cual se produce la disminución del tamaño de dichas estructuras por medio de una energía de alta frecuencia que vaporiza el tejido en contacto.

El término de sinusitis aguda se refiere a la infección e inflamación de uno o varios senos paranasales. Los síntomas más frecuentes son congestión nasal, rinorrea purulenta, cefalea y sensación de presión facial en las regiones adyacentes a los senos. El tratamiento consiste en antibióticos, antiinflamatorios tópicos y orales, así como descongestionantes nasales.

La sinusitis crónica es la patología sinusal causada por la infección crónica de bacterias u hongos o por la obstrucción del drenaje de los senos paranasales y que tienen como resultado su inflamación persistente. Se divide en sinusitis crónica con pólipos, secundarios a la inflamación crónica de la mucosa de los senos, o sinusitis crónica sin pólipos. El tratamiento médico suele ser beneficioso, sin embargo, en casos refractarios a dicha terapia, se recurre a la cirugía endoscópica nasosinusal (CENS), encargada de ampliar los orificios de drenaje de los senos, limpiarlos y extirpar pólipos si están presentes. La cirugía se lleva a cabo a través de la nariz, evitando cicatrices posteriores.

La rinitis alérgica es la inflamación de la mucosa nasal resultante de la respuesta inmune IgE mediada contra ciertos alérgenos. Los síntomas más frecuentes de la rinitis alérgica son la rinorrea o “moqueo” nasal, tanto anterior como posterior, estornudos en salvas, bloqueo o congestión nasal y picor nasal. Normalmente se asocian algunos síntomas oculares como lagrimeo y picor. El tratamiento con antihistamínicos y corticoides tópicos nasales suele ser eficaz y, en ocasiones, puede estar indicado el uso de inmunoterapia activa o vacunas específicas.

Antiguamente conocida como “rinitis vasomotora”. Los pacientes que sufren esta patología presentan una hiperrespuesta a ciertos desencadenantes inespecíficos, como pueden ser cambios de humedad o temperatura, olores fuertes, comidas calientes o la exposición al humo del tabaco, por ejemplo, experimentando una sintomatología similar a la de la rinitis alérgica. El tratamiento médico es similar al de la rinitis alérgica, aunque, lamentablemente, la respuesta suele ser pobre. Una alternativa en estudio, es el tratamiento mediante la infiltración de botox en los cornetes, con resultados aparentemente prometedores hasta el momento.

Una de las causas del lagrimeo continuo es la obstrucción de la vía nasolacrimal que une las vías lagrimales y la fosa nasal. Mediante la dacriocistorrinostomía endoscópica es posible restablecer la permeabilidad de esta vía de forma segura a través de la fosa nasal, sin efectuar incisiones en la piel de la cara, mejorando la evacuación de la lágrima.

El ronquido es un fenómeno acústico que aparece durante el sueño por la vibración de varias estructuras, especialmente la úvula y el velo del paladar, debido a un problema obstructivo al paso de aire en uno o varios puntos del tracto respiratorio superior. Hasta un 45% de los adultos ronca ocasionalmente y un 25% lo hace de manera constante. Es una causa muy frecuente de problemas conyugales y de pareja.
El SAOS es el trastorno de sueño más frecuente y se debe al bloqueo o colapso de la vía aérea superior, lo que conlleva a la aparición de apneas, que se definen como una interrupción transitoria de la respiración de más de 10 segundos de duración. Las apneas finalizan con un ronquido fuerte y un arousal o microdespertar transitorio para recuperar la respiración hasta que se produzca un nuevo episodio. Para poder hablar de SAOS propiamente, ha de existir un índice de, al menos, 10 apneas por hora de sueño. La clínica de pacientes con SAOS se caracteriza por somnolencia excesiva durante el día, dolor de cabeza, dificultades de atención, disminución de la libido y otros problemas más graves como hipertensión arterial, arritmias e, incluso, infarto de miocardio.
El tratamiento consiste en primer lugar en modificaciones en el estilo de vida, ya que ambas patologías están fuertemente asociadas al sobrepeso, tabaco o alcohol.
En caso de no ser suficiente, podemos recurrir a la cirugía, realizando radiofrecuencia de aquellas estructuras que estén causando la obstrucción aérea para disminuir su tamaño y, en casos más severos, se realiza una uvulopalatofaringoplastia (UVPP).

La amigdalitis recurrente es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes. Se trata de infecciones repetidas de las amígdalas palatinas (anginas), con aumento de tamaño de las mismas, dolor intenso al tragar (odinofagia) y fiebre. La amigdalectomía es la técnica quirúrgica utilizada para extirpar las amígdalas y acabar con este problema recurrente.
La hipertrofia amigdalar es el tamaño excesivo de las amígdalas palatinas, que pueden producir problemas de espacio, influyendo en la aparición de ronquidos y apneas del sueño (SAOS) tanto en adultos como en niños o, incluso, dificultando la ingesta de alimentos, especialmente en los niños, con las consecuencias que ello implica. El tratamiento consiste en la reducción de su tamaño mediante radiofrecuencia de amígdalas o su extirpación (amigdalectomía).

La hipertrofia adenoidea es el tamaño excesivo del tejido linfoide que se encuentra en la parte más profunda de las fosas nasales o nasofaringe, también conocido como amígdala faríngea o “vegetaciones”. Esta patología es propia de la infancia, aunque también puede ocurrir en la adolescencia o edad adulta. El aumento del tamaño de este tejido produce una obstrucción al paso aéreo nasal. El síntoma más frecuente es la respiración bucal, especialmente por la noche, aunque también se asocia a otitis de repetición, ronquido y favorece la aparición de apneas durante el sueño (SAOS infantil). A menudo se presenta acompañada por hipertrofia amigdalar, lo que empeora el cuadro obstructivo. El tratamiento consiste en la extirpación del tejido adenoideo o adenoidectomía.

La patología benigna de las cuerdas vocales engloba un conjunto de enfermedades, normalmente provocadas por hábitos tóxicos como el tabaco, abuso vocal o mal uso de la voz y que provocan disfonía o ronquera. Algunas pueden beneficiarse de la terapia logopédica, pero otras requieren cirugía de las cuerdas vocales (microcirugía laríngea o fonocirugía) a través de la boca, con el uso de un microscopio.

Los nódulos vocales son lesiones benignas de las cuerdas vocales debidas a un uso excesivo de la voz. Son hiperqueratosis de las cuerdas vocales o diminutos “callos” que surgen como resultado de malos hábitos al hablar o abuso vocal. Estas lesiones pueden mejorar o incluso resolverse con logopedia, pero, en ocasiones, pueden requerir microcirugía laríngea.

Son tumoraciones benignas de las cuerdas vocales producidas por una irritación crónica de las mismas, generalmente secundaria a la combinación del abuso de la voz junto al hábito tabáquico. El síntoma principal es la disfonía persistente. El tratamiento de esta patología es siempre quirúrgico, mediante microcirugía laríngea.

El edema de Reinke es una patología benigna, generalmente bilateral, caracterizada por el acúmulo de material mucoide en el espacio de Reinke de las cuerdas vocales. Es más frecuente en mujeres y está causado por una irritación crónica de la laringe, principalmente por abuso de tabaco, aunque el reflujo gastroesofágico o el mal uso de la voz también favorecen su aparición. El tratamiento es fundamentalmente quirúrgico, mediante microcirugía laríngea, siendo indispensable la abstinencia absoluta de tabaco, ya que recurre con facilidad si continúa la irritación crónica.

Los quistes intracordales son neoformaciones congénitas y benignas de las cuerdas vocales situados en su capa submucosa, formados por restos de piel embrionaria. Normalmente se detectan en la infancia, aunque también pueden ser diagnosticados en la edad adulta. El tratamiento consiste en su minuciosa disección y exéresis, mediante microcirugía laríngea.

La parálisis cordal puede ser unilateral o bilateral. La causa más frecuente es la secuela de alguna cirugía cervical, especialmente como complicación de una cirugía de la glándula tiroides. También puede ser congénita o secundaria a patología tumoral, pulmonar o cardíaca.
En la parálisis cordal unilateral, la inmovilidad de una de las cuerdas impide que exista un buen cierre entre ambas cuerdas al hablar y, por lo tanto, se “escapa” aire. La clínica se caracteriza por disfonía, debilidad de la voz y voz soplada o aspirada. Mediante la laringoplastia de inyección se infiltra hidroxiapatita cálcica en la cuerda bajo anestesia local, logrando una medialización de la misma con lo que se consigue mejorar significativamente la calidad de la voz.

No cabe duda de que la parálisis facial produce severas secuelas tanto estéticas como funcionales en todas las zonas de la cara, como caída de las cejas, falta de cierre palpebral, que podría tener consecuencias catastróficas para el ojo, asimetría al sonreír, insuficiencia respiratoria nasal, problemas en la articulación de las palabras, etc. Existen técnicas quirúrgicas sencillas que consiguen aliviar muchos de estos signos y mejoran significativamente la simetría facial y, en definitiva, la calidad de vida de estos pacientes.

La toxina botulínica tipo A es una neurotoxina sintetizada por una bacteria, Clostridium botulinum, que produce una parálisis fláccida, selectiva y completamente reversible de la musculatura afecta. Su indicación más frecuente es el tratamiento del envejecimiento facial, con una duración media del efecto de 4-6 meses.

Los rellenos faciales son sustancias de consistencia líquida o viscosa creadoras de volumen. Su aplicación tiene por objetivo el aumento y restitución del volumen de los tejidos blandos en el tratamiento del envejecimiento facial.

Es una sustancia de relleno totalmente biodegradable, cómoda, segura y con una duración de efecto volumétrico de 12-14 meses.

Técnica empleada fundamentalmente para reemplazar el déficit de volumen en la cara debido al envejecimiento facial, extrayendo grasa del propio paciente de zonas con una adecuada capa adiposa para, posteriormente, reinyectarlo en aquellas zonas donde se desee obtener un aumento de volumen. Este procedimiento puede ser realizado bajo anestesia local y sus principales ventajas son el efecto permanente y la ausencia de reacciones adversas inmunogénicas.

La blefaroplastia superior se realiza bajo anestesia local y es la técnica quirúrgica que permite la modificación de los párpados superiores, los cuales, durante el proceso de envejecimiento, sufren cambios tales como aparición de arrugas o piel redundante que afectan no solo al aspecto físico y expresión del paciente, sino que pueden disminuir el campo visual.

La frontoplastia es el procedimiento quirúrgico que permite la modificación de la altura de las cejas, las cuales se ven afectadas por el aumento de laxitud de la piel asociado al envejecimiento facial, experimentando un descenso a partir de la quinta década de vida. Esta caída de la ceja da lugar a un exceso de piel en el párpado superior que se suele sumar al ya presente por el citado aumento de laxitud cutánea a nivel palpebral. Existen múltiples técnicas de frontoplastia y la mayoría se pueden realizar bajo anestesia local.

El lifting del tercio medio facial es el procedimiento quirúrgico cuya finalidad es la de traccionar, tensar y elevar la zona media de la cara, afectada por el proceso de envejecimiento facial. El minilifting facial se realiza normalmente bajo anestesia local, a criterio del cirujano según las características de cada paciente.

Técnica quirúrgica encargada de mejorar el aspecto estético en personas con un mentón pequeño o retrusivo, mediante la colocación de prótesis de Silastic. Realizada de forma aislada se puede llevar a cabo bajo anestesia local con buena tolerancia, si bien, en muchos casos, esta cirugía se realiza en el contexto de una rinoplastia.

La otoplastia es la cirugía encargada de cambiar la forma u orientación del pabellón auricular, empleada especialmente en pacientes que presentan orejas en asa u orejas de soplillo o en pacientes con asimetía entre ambas orejas. Esta técnica se puede realizar bajo anestesia local o general, en función de las características de cada paciente.

La rinoplastia es el procedimiento quirúrgico encargado de mejorar el aspecto estético de la nariz, mediante la corrección o eliminación de las deformidades que presente. Al tratarse de una clínica otorrinolaringológica, también mejoramos la función nasal en el mismo acto quirúrgico en aquellos pacientes que sufran problemas para respirar por la nariz, realizando lo que se denomina una septorrinoplastia funcional.